sábado, 20 de mayo de 2017

Beauty by V.S. - ADN

La cosmética del ADN

“Renovador Celular, rejuvenece la piel desde el núcleo de las células.”, “Regenerador celular”, “formada por filamentos de ADN”, “protege al ADN frente a agresiones externas”, “contiene células madre”… estos son algunos de los slogan que algunas marcas sostienen, dando a entender que los principios activos actúan de esta manera sobre nuestras células y así rejuvenecernos.

El post de hoy trata de desmontar estos argumentos.

Me entristece mucho como el marketing utiliza términos científicos que, no todo el mundo entiende, para enfatizar unas propiedades que no existen en sus productos. Cada vez vemos más anuncios en los que aparece alguien vestido con bata blanca en laboratorios impolutos hablando sobre su producto que regenera las células.

Empecemos desde el principio. Definición legal de cosmética: (Reglamento Europeo 1223/2009): toda sustancia o mezcla destinada a ser puesta en contacto con las partes superficiales del cuerpo humano (epidermis, sistema piloso y capilar, uñas, labios y órganos genitales externos) o con los dientes y las mucosas bucales, con el fin exclusivo o principal de limpiarlos, perfumarlos, modificar su aspecto, protegerlos, mantenerlos en buen estado o corregir los olores corporales.

Cualquier sustancia que afecte a la estructura o funciones de nuestro organismo será un fármaco y por tanto, pasar unos estrictos procesos de regulación y pruebas clínicas previas a su comercialización y ser aprobado por los organismos competentes. Lo cierto es que hay una delgada línea entre cosmético y fármaco sin receta médica pero otro día hablaremos de ello.

Por otra parte, si ya las moléculas grandes no penetran en la piel como van a hacer pasar una célula como las células madres de la manzana que promociona algún producto cosmético famoso del que voy a obviar el nombre para no darle publicidad (ni buena ni mala).

Ya nos encantaría a todos poder parar el tiempo y que nuestra piel permaneciera tersa y suave durante décadas pero aceptemos que eso no va a suceder y aprendamos a ser felices con el paso del tiempo y sobretodo, aceptemos que los cosméticos ayudan pero no hacen milagros.

Desconfiemos de esos anuncios de productos cosméticos con la fórmula del ADN dando vueltas en nuestra pantalla que nos prometen que actúan sobre nuestras células. Si fuese cierto, miedo me daría ponérmelo sin estudios médicos que lo avalen.

Antes de despedirme me gustaría dejar esta nota aclaratoria de la Agencia Española del medicamento con relación al uso de células madre de origen vegetal en los cosméticos:

Los tratamientos que se basan en células madre de origen vegetal no tienen ninguna relación con las células madre de origen humano y no se ha demostrado que posean ninguna utilidad en el tratamiento de enfermedades. No obstante, si así se postulara, sus efectos deberían ser probados en ensayos clínicos adecuados y les resultaría de aplicación todo lo expresado en los párrafos anteriores. La utilización de este tipo de células en cosméticos u otro tipo de productos para tratamientos estéticos no está relacionada con la prevención, tratamiento o diagnóstico de las enfermedades humanas. La utilización de la misma terminología busca, en muchas ocasiones, aprovechar el aspecto novedoso de las terapias con células madre para trasladarlo a otros ámbitos ajenos al contexto médico.”


Gracias por leernos, un beso a tod@s y nos vemos en el próximo beauty post!

V.S.


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